viernes, 9 de mayo de 2014

Sólo los hombres idiotas prefieren a las mujeres cabronas

Nunca he leído el libro parodiado en cuestión, pero tampoco hacen falta más de dos dedos de frente para darse cuenta de que se trata de la clásica lectura hecha para mujeres desesperadas que están atravesando por una separación amorosa, o que simplemente no pueden encontrar pareja.

Por los comentarios aleatorios que he viste en algunas redes sociales y por la capacidad deductiva que otorga el contacto con los libros,  podría atreverme a deducir que el término “cabrona” es utilizado para algo así como “las mujeres independientes que no necesitan a un hombre en sus vidas y son completamente auto suficientes y súper mujeres y libres y felices y dueñas del mundo y etc.” Lo risible del asunto es que de sólo leer el título uno puede enterarse que una mujer de tales cualidades en realidad no estaría muy interesada en saber por qué los hombres aman a tal o cual tipo de mujer.

Las que sí están interesadas en ello son la cantidad de lectoras que tienen ese tipo de publicaciones que tienen el sencillísimo truco de marketing que consiste en venderte lo que quieres escuchar haciéndote creer que estas comprando lo opuesto. Es decir, son recetas de cocina que logran decirte durante la media hora que le dediques lo grandiosa y fuerte que eres cuando en realidad sabes que estás comprando esa “literatura” de baño porqué tienes un problema de autoestima. Se pasan diciéndote en cada página que los hombres son manipulables, bobos e incluso innecesarios, cuando evidentemente tienes ese libro en tus manos porque quieres convertirte en un prototipo de mujer más apetecible para el sexo opuesto.

El problema está en que como todo mal social, la cosa se extiende hasta generalizarse, y uno puede ver en cualquier lugar (o publicación en redes sociales). Mujeres infantiles buscando hombres inmaduros, porqué eso de autonombrarse “cabronas” solo evidencia dos cosas: la primera que nunca han leído a Paz y su explicación de lo de “hijos de la chingada” (dónde también viene un apartado para los “hijos de puta”). Y la segunda es que el inconsciente habla más alto de lo que lo hace nuestra voz. ¿Cuánta inseguridad existe detrás de alguien que necesita utilizar una palabra altisonante para autocalificarse a sí misma? (además de un pobrísimo vocabulario) y ¿qué tipo de persona podría realmente involucrarse sentimentalmente con ella? ¿Qué tipo de relación patológica van a generar? Y lo peor de todo ¿qué tipo de hijos van a dejarle como legado al mundo?

En un mundo en el que las mujeres se autonombran feministas e independientes desde sus fotos de perfil en dónde la única profundidad que muestran es la del escote. En el que juramos habernos convertido en una civilizada sociedad con equidad de género pero aun encontramos juegos de sartenes en oferta por el día de las madres, y en dónde las niñas de secundaria saben más de maquillaje que de matemáticas, es cierto que abundan las mujeres cabronas, o sería mejor decir encabronadas con la vida en una búsqueda desesperada de la identidad por medio de la búsqueda de la pareja. Y también es cierto que sólo un hombre muy idiota podría elegir estar con una persona llena de miedos e inseguridades que inevitablemente terminarán proyectándose sobre él.

Los hombres inteligentes y las mujeres inteligentes se aman entre sí.
El resto no necesita mucha explicación…


;) –Alexandra C.-

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